Las fiestas de Moros y Cristianos de Cocentaina, es una de las actividades más antiguas de la Villa Condal y también una de las primeras en celebrarse en toda la Comunidad Valenciana.
Actualmente se celebran durante el segundo fin de semana del mes de agosto y
están dedicadas al Patrón contestano San Hipólito Mártir, elegido un 7 de mayo
del año 1.600. En 1.986, las Fiestas de Moros y Cristianos de Cocentaina,
fueron declaradas de Interés Turístico por la Generalidad Valenciana.
La organización y regulación de las mismas corre a cargo de
la Federación Junta de Fiestas, la cual a su vez está integrada en la
asociación Unión Nacional De Entidades Festeras (UNDEF).
Las fiestas de Cocentaina tienen su peculiar y característica
forma de denominar a todas aquellas personas que tienen alguna responsabilidad
directa con la organización interna de las denominadas “Filaes”. Así, por
ejemplo, la “Filà” es el lugar donde periódicamente se reúnen l@s fester@s. La
organización de dichas “Filaes” está regida por el máximo responsable
denominado “Cap de Filà” y la persona encargada de la economía o las finanzas
de la misma se denomina “Fiança”.
Por otra parte, las fiestas contestanas poseen diferentes
actos que la hacen ser diferente al resto de poblaciones, cabe destacar el día
de “La Publicaçió” que es una jornada donde un fester@ de cada “Filà” anuncia
o publica la participación en las próximas Fiestas del mes de agosto. Este
acto, que viene celebrándose desde el año 1.765, tiene lugar el último sábado
del mes de junio.
Otra de las jornadas típicas de la Fiesta Contestana es el
denominado “Día del Comptes”. L@s fester@s, semana tras semana, van cumpliendo
con el rito de la “ratlla”, esto es, entregar dinero a cuenta de los gastos
que se ocasionarán con la celebración de las Fiestas, y cuando llega esta
jornada que se celebra el primer sábado-domingo de agosto, cada fester/a está
obligado a rendir cuentas con el “fiança”.
El pórtico a la trilogía es abierta con la celebración de la
interpretación del “Himno de Fiestas” y de la “Nit de l’Olla”, donde y según
manda la tradición, los fester@s degustan el típico plato de la Olleta
Contestana.
Al día siguiente y al amanecer, desde la plaza de la Villa
(ayuntamiento), se celebra la “Primera Diana”, acto muy esperado por ser el
primero donde se lucen los tradicionales trajes de cada “Filà”. En el ecuador
del día y por distintas calles de la villa se celebra la también tradicional
“Embajada del Contrabando” y que según datos existentes data del año 1.864 y
en la que participan las “filaes” Contrabandistas y Maseros.
Ya por la tarde, las fuerzas cristianas y moras muestran todo
su esplendor y originalidad a lo largo de la denominada “Entrada” de Moros y
Cristianos, donde las principales protagonistas son las filaes que ostentan
cargo como Capitanes y Abanderados de cada bando.
La jornada siguiente está dedicada al Santo Patrón. Por la
mañana se celebra la “Segunda Diana” con la particularidad de que en esta
participan también los fester@s de menor edad. Ya por el mediodía, encontramos
uno de los actos que es el fiel reflejo de la esencia de las fiestas
contestanas; como la “Presentación de Armas” a los cargos festeros y
autoridades festeras, acto que viene celebrándose desde el año 1.750.
Por la tarde se celebra la Solemne “Procesión” de la Imagen
del Santo Patrón y de su Reliquia. La entrada del Santo, a la Parroquia de
Santa María, es acompañada con salvas de arcabucería. La popular y desenfadada
“Retreta” cierra esta intensiva jornada.
El último día, denominado el “Alardo”, se inicia a los pies
de la sierra de Mariola, ya que, y al despuntar el día, l@s fester@s hacen
sonar sus arcabuces en la celebración de las “guerrillas”.
A las once de la mañana, tiene lugar la “Estafeta del Moro”,
quien pide la rendición de la Villa al Capitán Cristiano; este al ser
menospreciado se inicia la “Embajada mora” y al no llegar a buen fin, se da
por iniciado el “Alardo”.
Por el mediodía, ahora y de nuevo dos “filaes”, Bequeteros y
Caballería Ministerial (Cavallets) representan la típica “Embaixà de les
tomaques”.
Ya a partir de las seis y media de la tarde, vuelve a tener
lugar, ahora la “Estafeta del Cristiano”, “Embajada Cristiana” y “Alardo” y
que tras la obligada lucha entre los Cargos y Embajadores, dan como resultado
la victoria de las huestes cristianas, quienes de nuevo reconquistan el
castillo y la Villa.
Como último acto de la trilogía festera destacamos, la
“Acción de Gracias” que se realiza en el Monasterio de la Virgen del Milagro a
los dos patronos contestanos. Así como el posterior traslado de la imagen de
“San Hipólito del Raval” a su morada anual.
Cabe resaltar que uno de los actos representativo de nuestras
fiestas es la celebración de la “Olleta de la Purísima” en que las “filaes”
celebran cenando el típico plato contestano (arroz con judías blancas y secas,
tocino, costillas de cerdo, embutido y cardos) en la víspera de la celebración
de la Inmaculada Concepción (7 de Diciembre).


